CUANDO EL CHINO ERA LUIS XVI
El ingenio nunca se acababa cuando de defender al Chino y a su banda se trataba. Un fino intelectual, hoy reivindicado a su manera, inventó allá por junio del año 2000 la peregrina teoría de que la Edad Moderna había sido enterrada en el Perú de Fujimori. De lo que resultaba que Laurita Bozzo se convertía en Madame Pompadour y Gustavo Mohme Seminario era el asesinado Marat y este columnista equivalía a Hébert, el provocador. De esos y otros daños colaterales de lo más divertidos trata esta columna.
Estoy maravillado. Ayer leí a un señor llamado Ricardo Vásquez Kunze, cuya teoría es, simplificada, la siguiente: la Edad Moderna ha muerto en el Perú. ¿Qué?
Sí, como lo oyen: la edad Moderna, la de la Revolución Francesa, ha sido victimada en estas tierras históricas donde el indómito indio prefiriendo morir, etcétera...
Y cito al tal y portentoso Vásquez Kunze: “Pero el pueblo del Perú, más sabio en estas lides que el de Francia, le ha dado un golpe mortal al fanatismo...los han dejado hablando solos como corresponde a los patéticos hijos de esa locura llamada Modernidad”.
Lo que quiere decir es que el mensaje robesperriano de la oposición (todo invento suyo, claro) ha sido desoído por el pueblo.
O sea que el chino que reencauchaba llantas B.F.Goodrich (muy dignamente) es Luis XVI ¡Y no nos habíamos dado cuenta!
Y Laurita es María Antonieta, la pobre (con razón solicita –profética- collares para su cuello ya dodiciado). Y Robespierre es el cholo de acero inoxidable Alejandro Toledo, ¿no lo ven? Y Jaime de Althaus dirige a los girondinos. Y Marat será Mohme. Y el que escribe estas líneas -dice el monárquico de Expreso-, es nada menos que “la viva reencarnación de Hébert, periodista incendiario de lenguaje penetrante, obsceno y vituperativo”.
Mira tú. O sea que el tal monsieur Vásquez -o sea Vasqués-, el tal marqués imaginario, el tal duque de Feria y el tal barón de los Geranios, dice que el Perú reencauchado del Chino cochino es como el escenario de la Francia amenazada por la plebe piojosa.
Pero -esta es la diferencia, estúpidos- aquí la chusma no tomó la Bastilla, no tomó los Inválidos, no irguió guillotinas para la santa nobleza empelucada ni juzgó a los que durante años se habían creído el Estado en nombre de Dieu.
No, burros, aquí, en el Perú, la chusma fue vencida, los cuellos nobles protegidos por las bayonetas y el veneno de la igualdad disuelto en las aguas del Sena (o sea del Chillón nomás).
Aquí, en el país de las y los Madame Pompadour, ha vuelto Versalles -o sea una impetuosa imitación, pero vamos- y las turbas están en su sitio, donde debe ser, siempre a la espera de la caedura.
Y si el tiempo pasa y si este Luis XVI jalado nos sigue reinando retrocederemos, para gusto de Vasqués, y llegaremos a encontrarnos con el herbolario rosquete de “En nombre de la Rosa” y con los Papas que tenían sífilis, hijos, cardenales emponzoñados, y mataban sarracenos con sus propias y santas manos. Ah, qué épocas tan lindas.
Vasqués, ¿qué fumas?
miércoles, 30 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
LA CATÓLICA Y EL MUDO (Diario "La Primera" 17/12/09)
Dos sucesos aparentemente distantes resultan ligados íntimamente.
El primero es una encuesta que ayer hizo circular la Universidad Católica y que trata sobre valores y exclusión social.
Resulta que la mayoría (31 por ciento) de los 1,262 encuestados por la PUCP a nivel nacional le ha dicho a los sorprendidos planilleros del sondeo que “el peor defecto de los peruanos es la impuntualidad”.
¿Cómo? ¿La impuntualidad es lo peor del Perú, el país que permitió a Fujimori, reeligió a García y podría votar por la hija de Fujimori –receptora masiva de fondos sucios proporcionados por la mafia de su apá-?
¿Así que no es el cinismo, el incivismo, el desprecio por el prójimo, el voluntarismo idiota, la vocación por la estafa, el talento para la humillación y la agachada? ¿O sea que no somos ingleses y a veces se nos pasa la hora?
Claro, la tremenda verdad es que los encuestados han mentido como marranos, corroborando, precisamente, las peores aprehensiones en torno a los valores que nos rigen.
La mendacidad es uno de los rasgos más nítidos de la sociedad peruana. Aquí mienten desde Cipriani hasta el maestrito del Sutep. Aquí se miente en declaraciones juradas (Allison dixit), en hojas de vida (señora Suárez por ejemplo), en discursos oficiales (especialidad de García) y hasta en el santo sacramento de la confesión (imaginen lo que Rey admitirá haber hecho a la hora del susurro purgador).
El otro hecho relacionado es lo que ayer ha descubierto “Perú.21” respecto del Mudo sinvergüenza que gobierna la ciudad “con puño de yerro”.
Cuando leí el asunto, la primera frase que se me ocurrió fue esta:
-Por fin, ¡lo pescaron!
Y es cierto. Hace rato que muchos sospechábamos que el Mudo dirigía una banda que quería imitar a aquella otra de Alí Babá-Kurí (que es la principal, nadie lo duda, la de un Glen Miller dedicado al saqueo).
Pero lo que no sabíamos era cómo lo estaban haciendo, de qué manera estaban borrando huellas, con qué profesionalismo usaban la ganzúa, la pata de cabra y el cogoteo por la espalda.
Bueno, ahora lo sabemos:
Paso 1): No le pagan ciertos servicios a Relima (la empresa de limpieza).
Paso 2): Relima se va a un arbitraje que termina ganando. Reclama 47 millones de soles.
Paso 3): La Banda del Mudo acepta pagar 41 millones (36 de deuda y 5 de intereses), pero en diez años. Relima aparenta aceptar.
Paso 4): Relima le vende la deuda (es decir, su acreencia) a una empresa que “alguien” crea sólo para ese propósito. Se la vende con un 65 por ciento de descuento (¡ganga!), o sea que Relima recibe 14 millones y seiscientos mil soles de un porrazo y ya no los 41 millones en diez años. Esa empresa que “alguien” crea sólo para comprarle a Relima su deuda con el Municipio se llamó “Comunicore”.
Paso 5): En un giro sorprendente, extraordinario y malabarístico, el municipio de Lima “decide”, dos semanas después de que “Comunicore” comprara la deuda de Relima, que ya no pagará a plazos nada y que pagará al contado todo. Sí, como usted lo lee, amable lector: un 31 de diciembre los muy afortunados muchachos de “Comunicore” se enteran de que el municipio de Castañeda Lossio les va a pagar –y les pagó- los 36 millones de soles originales ¡y al contado!
Paso 6): el municipio de Castañeda procede a pagarle a “Comunicore” 36 millones de soles de un solo cocacho y en un solo cheque de gerencia. “Comunicore” obtiene así, en dos semanas, un poquito menos que 22 millones de soles de utilidad. ¿Y quién dice que en el Perú es difícil prosperar?
Paso 7): “Comunicore” se liquida. Total, después de ganar casi 22 millones de soles en dos semanas, ¿para qué seguir existiendo?
¿Y la Contraloría? Bueno, investigando a Forsur y a remotos municipios provinciales. O sea que el contralor Khoury ya entendió el mensaje y lo de Alí Babá-Kurí podría abrirse a nuevos socios.
¿Y Castañeda? Más discreto que nunca, regando concreto y hormigón y elevando como con levadura los presupuestos originales de todo lo que edifica. Porque, como usted sabe, “el Perú construye”.
¿Y los encuestados de la Universidad Católica?
Pues diciendo que somos impuntuales.
¿Y por qué no?
Total, la misma pontificia universidad que Cipriani desea capturar adjunta a la encuesta que hemos reseñado el comentario de dos catedrales de la virtud, la ética, la coherencia y la honradez intelectual: Chichi Valenzuela, docente de la Católica a quien presentan como lingüista (para dolor de Martha Hildebrandt), y César Campos, cuya foto yace junto a una leyenda que dice así: “Abogado PUCP”.
Y esta pareja de alanistas a destajo habla de “valores” y del “carácter nacional” con la misma sabiduría con la que el ratón Mickey podría referirse a las 320 variedades del queso francés.
Una maravilla.
Así que la impuntualidad.
El primero es una encuesta que ayer hizo circular la Universidad Católica y que trata sobre valores y exclusión social.
Resulta que la mayoría (31 por ciento) de los 1,262 encuestados por la PUCP a nivel nacional le ha dicho a los sorprendidos planilleros del sondeo que “el peor defecto de los peruanos es la impuntualidad”.
¿Cómo? ¿La impuntualidad es lo peor del Perú, el país que permitió a Fujimori, reeligió a García y podría votar por la hija de Fujimori –receptora masiva de fondos sucios proporcionados por la mafia de su apá-?
¿Así que no es el cinismo, el incivismo, el desprecio por el prójimo, el voluntarismo idiota, la vocación por la estafa, el talento para la humillación y la agachada? ¿O sea que no somos ingleses y a veces se nos pasa la hora?
Claro, la tremenda verdad es que los encuestados han mentido como marranos, corroborando, precisamente, las peores aprehensiones en torno a los valores que nos rigen.
La mendacidad es uno de los rasgos más nítidos de la sociedad peruana. Aquí mienten desde Cipriani hasta el maestrito del Sutep. Aquí se miente en declaraciones juradas (Allison dixit), en hojas de vida (señora Suárez por ejemplo), en discursos oficiales (especialidad de García) y hasta en el santo sacramento de la confesión (imaginen lo que Rey admitirá haber hecho a la hora del susurro purgador).
El otro hecho relacionado es lo que ayer ha descubierto “Perú.21” respecto del Mudo sinvergüenza que gobierna la ciudad “con puño de yerro”.
Cuando leí el asunto, la primera frase que se me ocurrió fue esta:
-Por fin, ¡lo pescaron!
Y es cierto. Hace rato que muchos sospechábamos que el Mudo dirigía una banda que quería imitar a aquella otra de Alí Babá-Kurí (que es la principal, nadie lo duda, la de un Glen Miller dedicado al saqueo).
Pero lo que no sabíamos era cómo lo estaban haciendo, de qué manera estaban borrando huellas, con qué profesionalismo usaban la ganzúa, la pata de cabra y el cogoteo por la espalda.
Bueno, ahora lo sabemos:
Paso 1): No le pagan ciertos servicios a Relima (la empresa de limpieza).
Paso 2): Relima se va a un arbitraje que termina ganando. Reclama 47 millones de soles.
Paso 3): La Banda del Mudo acepta pagar 41 millones (36 de deuda y 5 de intereses), pero en diez años. Relima aparenta aceptar.
Paso 4): Relima le vende la deuda (es decir, su acreencia) a una empresa que “alguien” crea sólo para ese propósito. Se la vende con un 65 por ciento de descuento (¡ganga!), o sea que Relima recibe 14 millones y seiscientos mil soles de un porrazo y ya no los 41 millones en diez años. Esa empresa que “alguien” crea sólo para comprarle a Relima su deuda con el Municipio se llamó “Comunicore”.
Paso 5): En un giro sorprendente, extraordinario y malabarístico, el municipio de Lima “decide”, dos semanas después de que “Comunicore” comprara la deuda de Relima, que ya no pagará a plazos nada y que pagará al contado todo. Sí, como usted lo lee, amable lector: un 31 de diciembre los muy afortunados muchachos de “Comunicore” se enteran de que el municipio de Castañeda Lossio les va a pagar –y les pagó- los 36 millones de soles originales ¡y al contado!
Paso 6): el municipio de Castañeda procede a pagarle a “Comunicore” 36 millones de soles de un solo cocacho y en un solo cheque de gerencia. “Comunicore” obtiene así, en dos semanas, un poquito menos que 22 millones de soles de utilidad. ¿Y quién dice que en el Perú es difícil prosperar?
Paso 7): “Comunicore” se liquida. Total, después de ganar casi 22 millones de soles en dos semanas, ¿para qué seguir existiendo?
¿Y la Contraloría? Bueno, investigando a Forsur y a remotos municipios provinciales. O sea que el contralor Khoury ya entendió el mensaje y lo de Alí Babá-Kurí podría abrirse a nuevos socios.
¿Y Castañeda? Más discreto que nunca, regando concreto y hormigón y elevando como con levadura los presupuestos originales de todo lo que edifica. Porque, como usted sabe, “el Perú construye”.
¿Y los encuestados de la Universidad Católica?
Pues diciendo que somos impuntuales.
¿Y por qué no?
Total, la misma pontificia universidad que Cipriani desea capturar adjunta a la encuesta que hemos reseñado el comentario de dos catedrales de la virtud, la ética, la coherencia y la honradez intelectual: Chichi Valenzuela, docente de la Católica a quien presentan como lingüista (para dolor de Martha Hildebrandt), y César Campos, cuya foto yace junto a una leyenda que dice así: “Abogado PUCP”.
Y esta pareja de alanistas a destajo habla de “valores” y del “carácter nacional” con la misma sabiduría con la que el ratón Mickey podría referirse a las 320 variedades del queso francés.
Una maravilla.
Así que la impuntualidad.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
º FRASES HIRIENTES (Diario "La Primera" 16/12/09)
En lo de Alva Castro y Fabiola de la Cuba hubo concierto de voluntades.
- No sabemos todavía quién será el peor equipo de la Copa Libertadores de América. Para eso será necesario otro Clásico.
- “Empresarios: confíen en el Perú, confíen en el futuro, confíen en mí”. (Sebastián Piñera)
- ¿Cuándo harán “Bastardos sin gloria” en la Franja de Gaza?
- Lo que va a tener que hacer Luis Alva Castro es cantar junto a Fabiola de la Cuba.
- “Algo se pudre en Dinamarca” (La Tierra)
- Que a Humala los gay de Tarapoto le expresen su respaldo ya parece un malicioso juego de palabras.
- “La economía peruana ha crecido en octubre 0,83 por ciento menos que el año pasado. ¿Ya ven pesimistas que se quedaron cortos?” (Alan García)
- La llaman reparación civil porque ningún militar la ha pagado.
- Ahora ya sabemos por qué el programa del yerno de Crousillat se llama “Punto Final”.
- A Víctor Jara lo mataron en un estadio confesional.
- “Robé, me vendí, me arrastré, calumnié y fui suegro de Lúcar. ¿Qué más quieren? ¿Que me pudra en la cárcel?” (Crousillat)
- A los folclóricos los debe estar matando un escuadrón de la muerte del Conservatorio.
- “Haré el Museo de la Memoria sin recordar para nada que quien me lo ha encargado es un bribón impresentable”. (Vargas Llosa)
- La tesis doctoral de Aurelito Pastor se llamó “El indulto en América”.
- “¿No es obsceno eso de ser miembro de número de la academia de la lengua?” (Belmont)
- Hasta las faldas del volcán esconden un fuego central.
- “¡Un tal Bartolomé de las Casas está agitando los indios en contra del gobierno!” (Comisión Investigadora del Caso Bagua)
- “El día más feliz de mi vida fue cuando entré al Cuerpo de Paz”. (El novio de Paz Vega)
- “No soy un criminal innato. Tuve que aprender”. (El Negro Galván)
- Alan García encarna al Apra de mente abierta.
- “¡Devolver! ¡Devolver!” (Alva Castro)
- Penélope Cruz sólo teje estupideces.
- La señorita Liliana Mass tiene un apellido de lo más prometedor.
- “Piñera llegará a la presidencia sobre mi cadáver”. (El finadito Frei)
- El Perú virreinal estaba doblado al español.
- La Virgen de la Puerta esperaba dejar de serlo.
- Berlusconi es un demócrata de dientes para afuera.
- Israel es el único país sin fronteras que mata por ellas.
- La sensatez es la variante más estimada de la traición.
- “Dejemos de lado a los que se pierden en la anécdota del chisme de barrio.” (Alan García y Rosario Sasieta en declaración conjunta)
- “Resistir es nuestro compromiso con la historia” (El Bacilo de Koch)
- El problema de Frei no es la suma sino la división.
- “No es que sea pesimista. Es que vengo de mi entierro”. (Julio Cotler)
- “Doctor García, ¿posaría usted para mí, por favor?” (Fernando Botero)
- “La Gripe A no debería darle a los pobres”. (Belmont)
- “Propongo algo sin precedentes: que todos, sin distinción de partido o cargo, dejemos de robar”. (Pinocho)
- Los matrimonios deberían tener segunda vuelta.
- La televisión no es una caja boba. Es caja nomás.
- Lo que faltaba: Alva Castro haciendo de corista en “Los productores”.
- “El Apra nunca muere”. (Sánchez Cerro)
- No sabemos todavía quién será el peor equipo de la Copa Libertadores de América. Para eso será necesario otro Clásico.
- “Empresarios: confíen en el Perú, confíen en el futuro, confíen en mí”. (Sebastián Piñera)
- ¿Cuándo harán “Bastardos sin gloria” en la Franja de Gaza?
- Lo que va a tener que hacer Luis Alva Castro es cantar junto a Fabiola de la Cuba.
- “Algo se pudre en Dinamarca” (La Tierra)
- Que a Humala los gay de Tarapoto le expresen su respaldo ya parece un malicioso juego de palabras.
- “La economía peruana ha crecido en octubre 0,83 por ciento menos que el año pasado. ¿Ya ven pesimistas que se quedaron cortos?” (Alan García)
- La llaman reparación civil porque ningún militar la ha pagado.
- Ahora ya sabemos por qué el programa del yerno de Crousillat se llama “Punto Final”.
- A Víctor Jara lo mataron en un estadio confesional.
- “Robé, me vendí, me arrastré, calumnié y fui suegro de Lúcar. ¿Qué más quieren? ¿Que me pudra en la cárcel?” (Crousillat)
- A los folclóricos los debe estar matando un escuadrón de la muerte del Conservatorio.
- “Haré el Museo de la Memoria sin recordar para nada que quien me lo ha encargado es un bribón impresentable”. (Vargas Llosa)
- La tesis doctoral de Aurelito Pastor se llamó “El indulto en América”.
- “¿No es obsceno eso de ser miembro de número de la academia de la lengua?” (Belmont)
- Hasta las faldas del volcán esconden un fuego central.
- “¡Un tal Bartolomé de las Casas está agitando los indios en contra del gobierno!” (Comisión Investigadora del Caso Bagua)
- “El día más feliz de mi vida fue cuando entré al Cuerpo de Paz”. (El novio de Paz Vega)
- “No soy un criminal innato. Tuve que aprender”. (El Negro Galván)
- Alan García encarna al Apra de mente abierta.
- “¡Devolver! ¡Devolver!” (Alva Castro)
- Penélope Cruz sólo teje estupideces.
- La señorita Liliana Mass tiene un apellido de lo más prometedor.
- “Piñera llegará a la presidencia sobre mi cadáver”. (El finadito Frei)
- El Perú virreinal estaba doblado al español.
- La Virgen de la Puerta esperaba dejar de serlo.
- Berlusconi es un demócrata de dientes para afuera.
- Israel es el único país sin fronteras que mata por ellas.
- La sensatez es la variante más estimada de la traición.
- “Dejemos de lado a los que se pierden en la anécdota del chisme de barrio.” (Alan García y Rosario Sasieta en declaración conjunta)
- “Resistir es nuestro compromiso con la historia” (El Bacilo de Koch)
- El problema de Frei no es la suma sino la división.
- “No es que sea pesimista. Es que vengo de mi entierro”. (Julio Cotler)
- “Doctor García, ¿posaría usted para mí, por favor?” (Fernando Botero)
- “La Gripe A no debería darle a los pobres”. (Belmont)
- “Propongo algo sin precedentes: que todos, sin distinción de partido o cargo, dejemos de robar”. (Pinocho)
- Los matrimonios deberían tener segunda vuelta.
- La televisión no es una caja boba. Es caja nomás.
- Lo que faltaba: Alva Castro haciendo de corista en “Los productores”.
- “El Apra nunca muere”. (Sánchez Cerro)
sábado, 12 de diciembre de 2009
º EL INDULTO Y EL COLCHONERO (Diario La Primera 12/12/09)
Muchos se sorprenden por el indulto que Alan García le ha concedido al señor Crousillat, suegro eminente del señor Lúcar y hombre para todo servicio de Vladimiro Montesinos.
El indulto es una vergüenza. Pero lo es también lo que ocurre, en general, en la televisión peruana, dominada por gente que le debe casi todo al gobierno o a las prácticas mafiosas.
El caso del Canal 2 es un ejemplo esperpéntico. Nadie se ha atrevido, por ejemplo, a hacer preguntas en torno a una transcripción congresal que ha estado circulando en los últimos meses y que estuvo piadosamente oculta por sólo sabe Yahvé qué razones.
La transcripción corresponde a una sesión del año 2001 de la comisión investigadora que presidió David Waisman. La sesión se realizó en el penal San Jorge y el testigo que allí declaró, bajo juramento, fue nada menos que Víctor Alberto Venero Garrido, uno de los compinches más pintorescos y corruptos de Vladimiro Montesinos.
He aquí algunos jugosos fragmentos:
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— En principio, agradezco esa pregunta porque quiero decirle a ustedes y a la prensa que el señor Baruch Ivcher es mi amigo, amigo de negocios, lo conozco antes del gobierno del Presidente Fujimori, quizás un poquito antes del gobierno de Alan García, sí, antes. Teníamos una estrecha relación comercial, dado que él me proporcionaba, de su fábrica Paraíso, las espumas, tanto de colchones como de almohadas, para que posteriormente yo, en mi fábrica de confecciones, ponerle las fundas tanto de almohada y de colchón y a su vez presentarme a las licitaciones de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Policiales. Lo que puedo decir al respecto es que el señor Ivcher respetó este trato verbal de caballeros en todo momento y trabajamos mucho tiempo juntos.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO .— Pero sobre el tema del retiro de nacionalidad y todo esto, ¿usted cumplió una misión de Montesinos o un mensaje?
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— No, no. Justamente, bajo estos antecedentes, mi amigo Ivcher me pide que si podía yo presentarle o conocía al doctor Montesinos.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO .— Hay denuncia donde se señala que usted, efectivamente, advierte y señala que hay todo un plan para que los socios minoritarios...
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— Eso es lo que le estoy explicando, señorita congresista, no sé si...
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO .— Puede continuar. Presidente, con su venia.
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— El señor Baruch Ivcher, bajo esa amistad comercial que teníamos, esa amistad mutua, me confiesa que quiere una entrevista con el doctor Montesinos y me dice si es factible que yo pudiera conseguir una cita con él. Entonces, yo le digo que sí, que voy a ver, que no le ofrezco nada, pero que, dada nuestra amistad, voy a hacer los esfuerzos para lograrlo. Intento en un oportunidad; no es factible porque no lo acepta el señor Montesinos. Una segunda oportunidad y tampoco lo acepta. Y a la tercera se lo pido como un favor especial, un favor personal y le digo que no sé qué informaciones tenga del señor Ivcher respecto a su persona, a su comportamiento como empresario y como persona, porque el hecho de no querer recibirlo implicaba que era un rotundo no. Entonces, yo le dije: Mira, permíteme explicarte que a este señor lo conozco hace años y nunca firmó un documento conmigo y se ha portado lealmente conmigo, porque él ha podido hablar con el señor Presidente Alan García, que era su amigo y, no sé, vender directamente los colchones y hacerme a un lado. Nunca lo hizo, y yo creo que eso tiene un valor intrínseco...Y eso fue lo que le expliqué a él, que por favor lo recibiera como un favor especial, que yo nunca le había pedido un favor de esa naturaleza y que por favor lo recibiera. Entonces, me dijo: Sí, está bien, tráelo el día miércoles o jueves, un decir. Lo llamé a Ivcher, le dije: mira, te he conseguido la cita con Montesinos. Lo recogí de su canal, subió a mi camioneta, tuvimos una clave para entrar desde la entrada hasta la oficina, que la clave era el “sobrino”, y entramos y llegamos a la oficina del señor Montesinos y se lo presenté con la misma introducción que le estoy diciendo ¿no?, que es una persona leal, que nunca firmó un documento, que lo consideraba un buen amigo, etcétera, etcétera, y que los dejaba conversando a ellos y si gustaban ellos, yo me retiraba. No —me dijo—: quédate. Me quedé en la conversación. Conversaron cosas totalmente generales del canal. Me acuerdo que Ivcher le dijo que él los felicitaba por el combate al narcotráfico, al terrorismo y todas estas cosas, y que él estaba llano siempre a poner a su disposición el canal para lo que el gobierno requiriera. Cambiaron teléfonos, terminó la reunión, salí con el señor Ivcher, me agradeció. A los tres meses o cuatro, creo, hubo una pelea entre los dos, que desconozco por qué motivo ocurrió —y por un teléfono tenía a Montesinos indicándome: por qué me has presentado a esta persona si yo te dije que no quería conocerla. Y esa fue una de mis desgracias porque me consideró un salado, como él decía. Me has salado al haberme presentado, porque ahora sí estoy enfrentando con el Presidente. Me has metido realmente en un problema muy grande. Porque que tu amigo tiene un hermano que vende colchones al Ecuador o que vende armas, aparte que es dueño de un canal y es extranjero y se está enfrentando con nosotros. Entonces, de un amigo componedor, salí totalmente descompuesto, señor Presidente. Por un lado tenía a Montesinos que me daba duro por un lado, y por otro lado tenía el teléfono de mi amigo Ivcher que lógicamente estaba preocupado. Entonces, fui a verlo en calidad de amigo y le dije: Mira, han pasado estos problemas, ustedes se han peleado y yo estoy totalmente en el medio, y él (Montesinos) me manifiesta que tienes un hermano que tiene una fábrica de colchones y que le ha vendido armas al Ecuador y que tú eres un extranjero que no puede ser dueño de un canal. Entonces, él me dice: No, eso es mentira, te lo voy a demostrar, etcétera. Entonces, ahí comienza la pelea entre ellos. Hasta que otra vez voy a verlo a mi amigo Ivcher, y yo lo tomé realmente como broma, cuando él me dice: Mira, Alberto, he hecho una filmación de un cassette, que lo estoy enviando a la ONU, a Derechos Humanos, etcétera, indicando que si mañana me matan, pues es Montesinos, Fujimori y tú has fungido como un emisario. Entonces, yo la verdad lo tomé en broma, en serio lo de ellos, pero le digo: No sé por qué me tengas que meter a mí. Entonces, yo ahora entiendo, sí, yo sé que mi amigo Ivcher me está escuchando, entiendo todo lo que pudo haber pasado en ese tiempo. Yo creo que eso fue un factor determinante para que mis relaciones con Montesinos a partir de ese día cambiaran totalmente, totalmente, porque es ahí donde yo salgo a la luz pública, en la Caja, en las armas, etcétera, soy totalmente incómodo; soy el fusible quemado para el gobierno, en este caso específicamente para el Presidente de la República y para el doctor Montesinos.
El señor PRESIDENTE.— Señor Venero, quisiera que usted nos precise algo. Usted mencionó hace unos momentos que a raíz de esta pelea entre Baruch Ivcher y Montesinos, Baruch Ivcher le dice a usted que se ha enfrentado al Presidente. Usted lo acaba de decir más o menos en esos términos, Montesinos se ha enfrentado al Presidente de la República, ¿él le explica cuáles son las razones del enfrentamiento que él tiene a raíz del pleito o la pelea que tiene Baruch con Montesinos?
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— Las relaciones ¿no? O sea, las relaciones...Me parece que los engreídos en ese tiempo de gobierno eran pues el Canal 4 específicamente, y el Canal 2 parece poco a poco fue marginado.
El señor PRESIDENTE.— Tiene la palabra el congresista Chang Ching.
El señor CHANG CHING (C90-NM).— Si me permite, señor Presidente. ¿El señor Ivcher tenía negocios con el señor Venero para proveer a las Fuerzas Armadas?
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— El señor Ivcher es dueño de una fábrica que se llama Paraíso, que es una de las fábricas en ese tiempo y ahora de las más grandes de producción de espuma, espuma de colchones. El Ejército tenía necesidad de comprar colchones casi todos los años, así mismo la Policía, y la sociedad Venero-Duthurburú le compraba a la fábrica del señor Ivcher las espumas tanto de los colchones como de las almohadas, y el que habla, en su fábrica de confecciones, le hacia las fundas de tela tanto de la almohada como del colchón y luego vendía el artículo terminado, en este caso puede ser el Ejército o puede ser la Policía.
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Posdata: García tiene en sus manos esta transcripción desenterrada. Ahora ya sabemos el porqué de tantos silencios.
El indulto es una vergüenza. Pero lo es también lo que ocurre, en general, en la televisión peruana, dominada por gente que le debe casi todo al gobierno o a las prácticas mafiosas.
El caso del Canal 2 es un ejemplo esperpéntico. Nadie se ha atrevido, por ejemplo, a hacer preguntas en torno a una transcripción congresal que ha estado circulando en los últimos meses y que estuvo piadosamente oculta por sólo sabe Yahvé qué razones.
La transcripción corresponde a una sesión del año 2001 de la comisión investigadora que presidió David Waisman. La sesión se realizó en el penal San Jorge y el testigo que allí declaró, bajo juramento, fue nada menos que Víctor Alberto Venero Garrido, uno de los compinches más pintorescos y corruptos de Vladimiro Montesinos.
He aquí algunos jugosos fragmentos:
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— En principio, agradezco esa pregunta porque quiero decirle a ustedes y a la prensa que el señor Baruch Ivcher es mi amigo, amigo de negocios, lo conozco antes del gobierno del Presidente Fujimori, quizás un poquito antes del gobierno de Alan García, sí, antes. Teníamos una estrecha relación comercial, dado que él me proporcionaba, de su fábrica Paraíso, las espumas, tanto de colchones como de almohadas, para que posteriormente yo, en mi fábrica de confecciones, ponerle las fundas tanto de almohada y de colchón y a su vez presentarme a las licitaciones de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Policiales. Lo que puedo decir al respecto es que el señor Ivcher respetó este trato verbal de caballeros en todo momento y trabajamos mucho tiempo juntos.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO .— Pero sobre el tema del retiro de nacionalidad y todo esto, ¿usted cumplió una misión de Montesinos o un mensaje?
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— No, no. Justamente, bajo estos antecedentes, mi amigo Ivcher me pide que si podía yo presentarle o conocía al doctor Montesinos.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO .— Hay denuncia donde se señala que usted, efectivamente, advierte y señala que hay todo un plan para que los socios minoritarios...
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— Eso es lo que le estoy explicando, señorita congresista, no sé si...
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO .— Puede continuar. Presidente, con su venia.
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— El señor Baruch Ivcher, bajo esa amistad comercial que teníamos, esa amistad mutua, me confiesa que quiere una entrevista con el doctor Montesinos y me dice si es factible que yo pudiera conseguir una cita con él. Entonces, yo le digo que sí, que voy a ver, que no le ofrezco nada, pero que, dada nuestra amistad, voy a hacer los esfuerzos para lograrlo. Intento en un oportunidad; no es factible porque no lo acepta el señor Montesinos. Una segunda oportunidad y tampoco lo acepta. Y a la tercera se lo pido como un favor especial, un favor personal y le digo que no sé qué informaciones tenga del señor Ivcher respecto a su persona, a su comportamiento como empresario y como persona, porque el hecho de no querer recibirlo implicaba que era un rotundo no. Entonces, yo le dije: Mira, permíteme explicarte que a este señor lo conozco hace años y nunca firmó un documento conmigo y se ha portado lealmente conmigo, porque él ha podido hablar con el señor Presidente Alan García, que era su amigo y, no sé, vender directamente los colchones y hacerme a un lado. Nunca lo hizo, y yo creo que eso tiene un valor intrínseco...Y eso fue lo que le expliqué a él, que por favor lo recibiera como un favor especial, que yo nunca le había pedido un favor de esa naturaleza y que por favor lo recibiera. Entonces, me dijo: Sí, está bien, tráelo el día miércoles o jueves, un decir. Lo llamé a Ivcher, le dije: mira, te he conseguido la cita con Montesinos. Lo recogí de su canal, subió a mi camioneta, tuvimos una clave para entrar desde la entrada hasta la oficina, que la clave era el “sobrino”, y entramos y llegamos a la oficina del señor Montesinos y se lo presenté con la misma introducción que le estoy diciendo ¿no?, que es una persona leal, que nunca firmó un documento, que lo consideraba un buen amigo, etcétera, etcétera, y que los dejaba conversando a ellos y si gustaban ellos, yo me retiraba. No —me dijo—: quédate. Me quedé en la conversación. Conversaron cosas totalmente generales del canal. Me acuerdo que Ivcher le dijo que él los felicitaba por el combate al narcotráfico, al terrorismo y todas estas cosas, y que él estaba llano siempre a poner a su disposición el canal para lo que el gobierno requiriera. Cambiaron teléfonos, terminó la reunión, salí con el señor Ivcher, me agradeció. A los tres meses o cuatro, creo, hubo una pelea entre los dos, que desconozco por qué motivo ocurrió —y por un teléfono tenía a Montesinos indicándome: por qué me has presentado a esta persona si yo te dije que no quería conocerla. Y esa fue una de mis desgracias porque me consideró un salado, como él decía. Me has salado al haberme presentado, porque ahora sí estoy enfrentando con el Presidente. Me has metido realmente en un problema muy grande. Porque que tu amigo tiene un hermano que vende colchones al Ecuador o que vende armas, aparte que es dueño de un canal y es extranjero y se está enfrentando con nosotros. Entonces, de un amigo componedor, salí totalmente descompuesto, señor Presidente. Por un lado tenía a Montesinos que me daba duro por un lado, y por otro lado tenía el teléfono de mi amigo Ivcher que lógicamente estaba preocupado. Entonces, fui a verlo en calidad de amigo y le dije: Mira, han pasado estos problemas, ustedes se han peleado y yo estoy totalmente en el medio, y él (Montesinos) me manifiesta que tienes un hermano que tiene una fábrica de colchones y que le ha vendido armas al Ecuador y que tú eres un extranjero que no puede ser dueño de un canal. Entonces, él me dice: No, eso es mentira, te lo voy a demostrar, etcétera. Entonces, ahí comienza la pelea entre ellos. Hasta que otra vez voy a verlo a mi amigo Ivcher, y yo lo tomé realmente como broma, cuando él me dice: Mira, Alberto, he hecho una filmación de un cassette, que lo estoy enviando a la ONU, a Derechos Humanos, etcétera, indicando que si mañana me matan, pues es Montesinos, Fujimori y tú has fungido como un emisario. Entonces, yo la verdad lo tomé en broma, en serio lo de ellos, pero le digo: No sé por qué me tengas que meter a mí. Entonces, yo ahora entiendo, sí, yo sé que mi amigo Ivcher me está escuchando, entiendo todo lo que pudo haber pasado en ese tiempo. Yo creo que eso fue un factor determinante para que mis relaciones con Montesinos a partir de ese día cambiaran totalmente, totalmente, porque es ahí donde yo salgo a la luz pública, en la Caja, en las armas, etcétera, soy totalmente incómodo; soy el fusible quemado para el gobierno, en este caso específicamente para el Presidente de la República y para el doctor Montesinos.
El señor PRESIDENTE.— Señor Venero, quisiera que usted nos precise algo. Usted mencionó hace unos momentos que a raíz de esta pelea entre Baruch Ivcher y Montesinos, Baruch Ivcher le dice a usted que se ha enfrentado al Presidente. Usted lo acaba de decir más o menos en esos términos, Montesinos se ha enfrentado al Presidente de la República, ¿él le explica cuáles son las razones del enfrentamiento que él tiene a raíz del pleito o la pelea que tiene Baruch con Montesinos?
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— Las relaciones ¿no? O sea, las relaciones...Me parece que los engreídos en ese tiempo de gobierno eran pues el Canal 4 específicamente, y el Canal 2 parece poco a poco fue marginado.
El señor PRESIDENTE.— Tiene la palabra el congresista Chang Ching.
El señor CHANG CHING (C90-NM).— Si me permite, señor Presidente. ¿El señor Ivcher tenía negocios con el señor Venero para proveer a las Fuerzas Armadas?
El señor VENERO GARRIDO, Víctor Alberto.— El señor Ivcher es dueño de una fábrica que se llama Paraíso, que es una de las fábricas en ese tiempo y ahora de las más grandes de producción de espuma, espuma de colchones. El Ejército tenía necesidad de comprar colchones casi todos los años, así mismo la Policía, y la sociedad Venero-Duthurburú le compraba a la fábrica del señor Ivcher las espumas tanto de los colchones como de las almohadas, y el que habla, en su fábrica de confecciones, le hacia las fundas de tela tanto de la almohada como del colchón y luego vendía el artículo terminado, en este caso puede ser el Ejército o puede ser la Policía.
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Posdata: García tiene en sus manos esta transcripción desenterrada. Ahora ya sabemos el porqué de tantos silencios.
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