FUJISTAR

martes, 30 de junio de 2009

º RESEÑANDO A GARCÍA (Diario "La Primera" 30/06/09)

En su delirante discurso-ensayo-artículo del último domingo (“A la fe de la inmensa mayoría”, publicado esta vez en “Expreso”), el doctor Alan García dice algunas cosas que no deberían pasarse por alto:

1) “Los adversarios son los de siempre: amenazan y bloquean carreteras porque saben que son muy pocos...”

¿O sea que Yehude Simon simula negociar con esos “pocos”? ¿Y no era que los adversarios del Apra fueron SIEMPRE los oligarcas? ¿Y si son tan pocos por qué García ha derogado los decretos de urgencia que concernían a esas flagrantes minorías? García no entiende que con sus palabras desactiva a Yehude Simon, invalida las mesas de diálogo y propone, en el fondo, soluciones dictadas por la fuerza. ¿No entiende o sí lo entiende y se trata de un acto premeditado y de otra profecía sanguinaria?

2) “Esto es parte de un conflicto continental...Ahora vivimos una guerra fría en la que participan gobernantes extranjeros...Recordemos que el Perú es un centro vital para los hechos continentales. Fue necesaria la conquista del Perú para dominar Sudamérica, lo fue Ayacucho y ahora es necesario para el modelo regresivo y dictatorial que quiere dominar al Perú...”

Dejemos de lado la sencillez fronteriza, la sintaxis agujereada y el aguadito ideológico que expresan estas líneas. Vayamos al fondo del asunto. Y el fondo parece ser que García...

a) no puede admitir que ha sido la firmeza de unos grupos nativos la que lo ha derrotado; de allí su irresponsable apelación a la idea de unos gobiernos foráneos metiéndose en Bagua o en Sicuani;

b) al echar mano al recurso del “factor internacional”, García olvida que ese fue el método “nacional-fascista” de las dictaduras de derecha a las que el Apra, hoy architraicionada, se enfrentó en el pasado; olvida también que Haya de la Torre fue acusado de dirigir un “partido internacional”;

c) al señalar la batalla de Ayacucho como un episodio de “la conquista del Perú para dominar Sudamérica”, García intenta ensuciar la figura de Simón Bolívar, negar la historia y rehacer chauvinistamente la memoria colectiva de los peruanos; ¿tendremos que recordar que en Junín y Ayacucho el Perú fue “conquistado” para la libertad y que la independencia se la debemos a esa alianza de venezolanos, colombianos, chilenos y peruanos no monárquicos? Un García particularmente iletrado es el que asoma en ese párrafo. Pero, también, un García de psiquiátricas connotaciones. Porque si hay un complot de “gobernantes extranjeros”, ¿qué hace Torre Tagle que no convoca a una reunión de emergencia de la OEA? ¿Tan pobres diablos somos que asistimos a la conspiración que amenaza destruirnos y lo único que hacemos es publicar un artículo en “Expreso”?

3) “Son una minoría. ¿Cuántos movilizan en todo el país y en todas sus marchas? Un máximo de 50,000 personas...”

García cuantifica desde la arbitrariedad y el mero gusto. ¿Qué clase de mediciones utiliza para hablar de “un máximo de 50,000 personas”? Ninguna encuesta lo respalda. Y si creyéramos en las encuestas y situáramos su popularidad en el 21 por ciento doloroso y actual, podríamos decir, con la misma soberana gana presidencial, que “ocho millones de peruanos repudian al jefe de Estado”. Además, García olvida que fueron 61,000 votos –esos sí contados uno por uno- los que le permitieron llegar a la segunda vuelta tras desplazar a Lourdes Flores. De modo que, así fueran 50,000 los que resisten la embestida conservadora de García no podríamos decir que esa cifra es desdeñable.

4) “¿Cuál es su meta? Crear un “levantamiento general de los pueblos” aprovechando la crisis mundial...¿Cuál es su estrategia? Acumular fuerzas en la primera mitad del gobierno y en la segunda precipitar la caída del sistema, elegir una Constituyente. Establecer la reelección, proceder a la estatización...”

García está viendo diablos azules psicodélicos. Con su paranoico “diagnóstico” social, unifica en un solo campo a los huambisas de Condorcanqui, a los regantes de algunas zonas de Puno, a los comuneros del Cuzco, a los pequeños ganaderos de camélidos de Huancavelica, a los dirigentes sindicales de la CGTP o del Sutep, a los ambientalistas de todos los colores y hasta a las autoridades regionales hartas del engaño centralista. La mente de García funciona en base a este delirio secuencial: llamo a todos los que se me opongan “adversarios del progreso” (que yo encarno); pongo a todos ellos en un mismo saco; digo que, precisamente, el hecho de que estén juntos demuestra que todos ellos obedecen a una conspiración internacional en marcha; no soy, entonces, responsable: soy una víctima.

5) “Su táctica es la captura de los instrumentos de decisión y comunicación...por eso (...) se multiplican en los blogs, azuzan a los comunicadores, se adueñan con violencia de la noticia, etc...”

Esto, que por sus harapos formales y de contenido podría haber suscrito cualquier Chichi, lo escribe un presidente de la República que goza de tanta luna de miel con los medios. ¿O cree que América Televisión debería ser más dócil? ¿O que Canal 5 más entregado? ¿O el 7 más sobón? ¿O el 2 más conveniente? ¿O el 9 más elusivo? ¿O el 13 más inexistente? ¿O que RPP debería expulsar a Augusto Álvarez Rodrich y a Patricia del Río, a los que se les concede algunos minutos diarios de eventual disidencia? ¿O es que García pretende decirnos que una tan despiadada como imaginaria oposición de los medios lo explica todo, incluyendo los cadáveres de 24 policías y de los diez lugareños de Bagua? ¿No era oposición despiadada la que García reclamaba en contra de Toledo? Y en cuanto a esa surrealista alusión a los blogs, ¿es que quiere decirnos que El Útero de Marita, o Reportaje al Perú, se hacen siguiendo consignas extranjeras que llegan por e-mail lacrado? ¿No sabe García que el argumento de una Internet contaminada por la rebeldía y el descontento es el mismo que emplean los dirigentes chinos o iraníes? ¿¡Dónde diablos está Saúl Peña!?

6) “¿Qué falta a esta inmensa mayoría? –se pregunta García, quien, sin lugar a dudas, se siente su representante-. Actuar, evitar que el monopolio de la movilización y el grito esté en manos de los “antisistema”...enviar cartas a los medios de comunicación, CREAR GRUPOS DE ACCIÓN...” (Las mayúsculas son nuestras, nota de C.H.)

¿Grupos de acción como los que han barrido con la oposición interna en los comicios apristas? ¿Como los que instrumenta el Apra cuando de golpear, amenazar o escarmentar se trata? ¿Ya que no se puede regresar a Haya, regresemos al búfalo Pacheco: esa es la propuesta? ¿Faltaron esos “grupos de acción” en los hechos de Bagua? ¿Ellos podrían haber evitado la tragedia? ¿O es que García, enterrador de Haya en muchos aspectos, cita ahora, de modo implícito, al ideólogo moderno de la derecha peruana, don Víctor Andrés Belaunde y su famosa frase “las masas se combaten con las masas”?

García está mal. Su narcisismo le impide reconocer algún error. Un voluntarismo sonámbulo lo lleva, otra vez, al despeñadero. La corte de adulones que lo sigue como traza y cauda no le hace ningún favor. Este sería el momento en el que el Apra debiera sentarse con su presidente y hacerlo entrar en razones. Pero no hay un solo aprista capaz de esa tarea. La tragedia del Apra es que fue, sucesivamente, un partido perseguido por la derecha, entendido por la derecha y hoy, con García, colonizado por la derecha nacional e internacional. El problema del 2011 no será “el antisistema”. Será que “el sistema” encarnado por García volverá a demostrar que no funciona.

Porque si de sistemas o de antisistemas hablamos, la infección también podría decir que los glóbulos blancos que la combaten son elementos perturbadores y –por qué no-, extraños, casi extranjeros.

Posdata: He regresado de un viaje reparador y me encuentro con dos artículos tremebundos. El primero, el de Alan García, que comento en estas líneas; y el segundo, el de Mario Vargas Llosa, que parece escrito por Eudocio Ravines, que también escribía muy bien y servía tan bien o mejor a la derecha. Después de esta contribución vargasllosiana a la causa alanista y a la satanización del movimiento selvático, ya podemos decir que el gran novelista ha logrado el propósito de todos estos años: pensar como su papá y escribir como su hijo.

jueves, 25 de junio de 2009

FRASES HIRIENTES (Diario "La Primera" 25/06/09)

- Las estrellas brillan por su ausencia.

- Los cierres relámpago desatan las peores tormentas.

- Bettina Onetto parece venir siempre del consultorio del médico legista.

- Al corno inglés lo inventó el príncipe Carlos.

- Salía tanto que consultaba un diccionario de citas.

- El Apra es el partido donde Haya fue reemplazado por Hubo.

- La verdad es que Umberto Eco no ha hecho otra cosa que repetirse.

- Los suicidas juegan a la anticipación.

- La memoria nos traiciona porque nos recuerda lo peor.

- Si los reyes son estúpidos se trata de una decisión soberana.

- El comunismo consiste en hacer pasar hambre a los demás en nombre del comunismo que ya viene.

- Los santos varones se martirizan por las puras.

- La madera nos mira sabiendo que seremos suyos.

- Las gitanas quieren que les demos una mano.

- Los infrarrojos no son rayos: son maoístas.

- El parto no deja de ser una expulsión.

- El matrimonio es un dúo que ensaya para desafinar.

- La ética consiste en decir no.

- Los divorcios son reconciliaciones con uno mismo.

- Lo que cobran las putas es peaje.

- Los platos hondos son lo más profundo de las sobremesas.

- Las mujeres ardientes se apagan solas.

- Las limosinas siempre van vacías.

- Los senos de silicona son el sostén de muchos hogares.

- La monarquía es un hecho de sangre.

- El cáncer es el único cangrejo que camina hacia adelante.

- A Fujimori lo inventó la izquierda y lo patentó la derecha.

- Salir en Sociales es entrar a la posteridad del día siguiente.

- El amor es un guión escrito por dos y corregido por terceros.

- Los impresionistas difuminaban todo, excepto sus nombres.

-l El himno de Telefónica es El Oro del Ring.

- El mejor punto de vista es el de la cerradura.

- Kouri creía que la bóveda de la Sixtina podía abrirse.

- El tornado quiere descorchar una botella de vino.

- Las guerras civiles las ganan los militares.

- La historia comparada consiste en descubrir que la estupidez es una sola.

- Lo que nadie ha dicho es que el verdadero Edipo era huérfano.

- Caperucita Roja era idiota.

- Las Olimpiadas son un juego de argollas.

- El 2 es el canal deferente del fujimorismo.

miércoles, 24 de junio de 2009

FRASES HIRIENTES (Diario "La Primera" 24/06/09)

- Chile limita al norte con nuestra debilidad.

- La matanza de San Valentín es el matrimonio.

- “Eres parte de mí”. (Jack el destripador)

- Los electrocutados se dejan llevar por la corriente.

- Las espinas actúan en nombre de la rosa.

- En el fondo, Mesalina era muy buena.

- Lana (Turner) era muy abrigadora.

- Las epidemias de cólera las provoca Israel.

- La marinera es la rima de los pies forzados.

- Napoleón tenía patente de corso.

- Hasta la luna se dejó pisar por los estadounidenses.

- Daisy siempre pagaba el pato.

- Las rejas de Palacio son premonitorias.

- Soy un Leo contumaz.

- La economía de Egipto es una gran pirámide.

- Lo que menos olvidan las mujeres es la cara que tuvieron.

- Se conocieron y hubo química instantánea. Eran narcos.

- El avión de Fujimori era de propulsión a choro.

- Carlos Álvarez considera emblemática la calle Capón.

- Cuando el canal 2 sea fumigado habrá una masacre.

- Cuando se encierran con el director de casting, las novatas de Hollywood siempre ven estrellas.

- La poesía es el verdadero tigre de papel.

- Si José Martí resucitara mandaría fusilar a Castro.

- Un francés xenófobo podría ser acusado de redundancia.

- Los perros van siempre decididos a ninguna parte.

- La nada asusta sobre todo a los que son parte de ella.

- La filosofía consiste en decir en difícil lo que de todos modos resulta incomprensible.

- Los locos siempre están de vacaciones.

- El divorcio empieza con un entendimiento.

- A un tirano con Parkinson todo el mundo le tiembla.

- Algo me dice que, en el amor, Madonna gime en playback.

- El secreto de la felicidad siempre es descifrado por un tonto.

- El miedo es el paludismo de la dignidad.

- Los helicópteros aceptan la verticalidad del mando.

- Todos los carpinteros lo son a rajatabla.

- El sexo es la única fricción que puede acabar bien.

- En toda cordura hay un reloj cucú.

- La derrama magisterial consiste en soñar con la maestra.

- Para Luz del Sur el poder nace del fusible.

- ¿Puentes colgantes? ¿Es que hay otros?

- Los jacobinos terminan perdiendo la cabeza.

- El sueño de Scorsese es una orquesta de cámaras.

- El duelo es una pena de muerte.

- Montesinos era tan limpio que lavaba sus dólares.

- Al amor también le dicen fondos mutuos.

jueves, 18 de junio de 2009

FRASES HIRIENTES (Diario "La Primera" 18/06/09)

Las bodas de oro las celebran los herederos.

- “Es una perrita en dulce”. (Pluto)

- Bryce leyó más de cien veces “El guardián en la cebada”.

- Mis perros siempre tuvieron algún gato encerrado.

- Lo que esa señora congresista se sabe de memoria es la tabla de planchar.

- El ombligo del mundo tiene 22 años.

- Dividen honores. Medio honor para cada uno.

- Las ninfómanas no aceptan ningún cese al fuego.

- Creyeron que porque el congresista se apellidaba Torres Ccalla también era del gobierno.

- La señora Sumire ha sido vacunada contra la labia.

- Las lesbianas se ríen de las malas lenguas.

- El colmo de la sabiduría es el presbítero maestro.

- Al cura Cutié lo chaparon en un auto de fe.

- Lo que le falta a Acurio es llamar Catering a su hija.

- A las empresas las tratan como bienes. A las personas, como naturales.

- Los esquizofrénicos siempre cantan a dúo.

- Juan Paredes dice en 300 palabras lo que podría decir en ninguna.

- A Nabokov le dieron su chiquita.

- “La bolsa, señora, no se va a recuperar”. (Momón)

- A Giordano Bruno lo tenían asado.

- El déficit fiscal es el del Ministerio Público.

- Para ser ministro en estos tiempos hay que ser etcétera.

- El amor se repite sin rubor alguno.

- Las bestias se preparan para Acho.

- Los matrimonios se contraen.

- ¡Ser el motorista de aquel tranvía llamado deseo!

- Tarzán gritaba así porque era gay.

- Las parejas muy unidas parecen esposadas.

- Los condones realizan operaciones encubiertas.

- Los matrimonios abiertos no cierran nunca.

- Los ceros se creen muy prósperos.

- Hay algo irremediablemente mediocre en el punto y coma.

- Los diamantes son externos.

- “¡Manos a la Obra!” (Cipriani)

- Las urgencias de caja son las de los moribundos.

- Hay accidentes que vienen con bolsa de viaje incluida.

- El problema de la televisión es el control remoto.

- Lolita siempre llegaba a mayores.

- Dios no nos mira. Él no ve Cartoon Network.

- La mentira es de necesidad mortal.

- Hay niñas que requieren un trasplante de madre.

- Era tan bruto que le lavaron el cerebro en seis minutos.

- El imaginario femenino quiere decir Brad Pitt.

- Drácula se fue a México a ver lo de la mordida.

- La bandera estadounidense es un código de rayas.

- El embajador Maurtua fue visto con un escocés entre las rocas.

miércoles, 17 de junio de 2009

FRASES HIRIENTES (Diario "La Primera" 17/06/09)

- No fue extraño que Álvaro Mutis desapareciera.

- La feminista ultra que quiso fundar un menstruario...

- Birmania es un Estado de sitio.

- Los cobradores siguen al pie de la letra.

- Mesalina se moría de hombre.

- “La Razón” se imprime con tinta china.

- Los que más hablan de libertad suelen hacerlo en cadena.

- Nestlé inventó la vía láctea.

- El racismo es un arma blanca.

- El borracho que llegó al inodoro haciendo eses...

- El amor es más inconcluso que aquella famosa sinfonía de Schubert: tiene un solo movimiento.

- Eva siempre dará vueltas a la manzana.

- El támpax es un tubo de ensayo.

- Johnnie Walker nunca llega demasiado lejos.

- Idi Amín se comía con los ojos a las mujeres.

- El buen comer es una mesa en escena.

- El opio es la religión de varios millones.

- Y el papel dijo: soy Bond, el verdadero Bond.

- Las gallinas estrechas tienen un huevo de problemas.

- La tangente dice que tiene mucho roce.

- ¿Será machista y sucio decir que una andaluza es una concha de abanico?

- La Esfinge es arena de otro costal.

- ¿Será cierto que San Mateo hace agua?

- La Telefónica gana a ritmo de pasodoble.

- La bulimia consiste en oír a Fujimori.

- Almodóvar tiene cara de peseta.

- La Backus tiene el techo de Cristal.

- Los ateos tienen fe de erratas.

- La Chichi fue la reina de la pantalla.

- El verdadero amor es la suma de dos amores propios.

- Tres religiones han matado por Jerusalén. Por eso es un lugar sagrado.

- Esa policía en moto me hizo sentir el ángel de la guardia.

- A las deprimidas les encanta que se les levante.

- Keiko Sofía tiene cara de cargamontón.

- Los encuentros cercanos de tercer tipo son los de algunas señoras.

- La tierra prometida resultó ser la de los palestinos.

- Los lobos lloran por nosotros.

- En el Congreso fujimorista había trata de bancas.

- En la universidad de la vida terminas muchas veces cubierto por cartones.

- El cáncer hace su propia colecta.

- Mao dividió el mar rojo.

- Jesús vendrá para sacarse el clavo.

- Es curioso que las brujas no sepan de polvos mágicos.

- Fujimori tenía hasta los ojos de alcancía.

- Quien guarda un secreto es que no mereció oírlo.

- Estás quebrado cuando te han hecho pedazos.

- Los tornados son “Lo que el viento se llevó” en versión de Tarantino.

- Hay periodistas que parecen alfombras de centro.

martes, 16 de junio de 2009

FRASES HIRIENTES (Diario "La Primera" 16/06/09)

Se ha demostrado que el Presidente tiene ahora un caballo de fuerza.

- Esta es la primera vez que Alan García no se ha salido con la suya.

- Los grandes escritores también tienen plumas en la cabeza.

- Picasso cobraba al cubo.

- El sueño de un narco es dirigir el tráfico.

- La pequeña historia contada por los grandes bribones: eso es también el periodismo.

- Las vírgenes tienen la palabra renuncia en la punta de la lengua.

- Ese borracho era una bocatoma de la Backus.

- Dice Keiko que su padre era desprendido porque el dinero le llegaba.

- Los casados pasan por el aro.

- El sueño de un coquero es una fosa común.

- Dionisio Romero dirigió todo desde la banca.

- Cuando Carlos Álvarez bailaba el baile del Chino sí tenía carnet de sanidad.

- No sé por qué Dios se hace de rogar.

- A todos nos sacan la primera amarilla sin que sepamos por qué.

- Toledo dispara a boca de jarro.

- Los agnósticos coherentes dudamos del agnosticismo.

- ¿Cómo hacen los policías cuando los separan del cuerpo?

- Cuando las mujeres quieren parar emplean el freno de mano.

- La CNN es la voz de América.

- Nadie ha matado más arios que Adolfo Hitler.

- La depresión se alivia sobre el diván de una sicoanalista.

- A Yeltsin le practicaban la respiración vodka a vodka.

- La flema inglesa es un mito asqueroso.

- Los proxenetas se las traen.

- Su inteligencia era tan enorme que ya parecía un derrame cerebral.

- Las mujeres dicen que están en esos días cuando no quieren estar en estos.

- La cocaína es la euforia de los que no tienen de qué alegrarse.

- El amor tiene muchas escenas y un solo acto.

- ¿Y el abismo del papel higiénico en blanco?

- Dios, en todo caso, nos castigó haciéndonos semejantes.

- La Intifada fue la piedra de toque de los palestinos.

- Los misiles inteligentes deberían tener bajo su mando a los generales.

- Era tan triste porque en su cerebro sólo funcionaban los neura-transmisores.

- Hay mujeres que cuando se agachan llegan más alto que nunca.

- Los gigolós sólo comen vegetales.

- Bedoya Ugarteche es un falso Krupp.

- Cipriani está a la diestra del dinero.

- ¿El Bajo Perú seremos nosotros?

- A todos los árabes les gusta recoger moras.

- La primera noche, las novias aterrizan de emergencia.

viernes, 12 de junio de 2009

PORDIOSERA CLASE POLÍTICA (Diario "La Primera" 12/06/09)

Un día es la oposición y el otro el gobierno. Es como si la clase política (¿existe eso?) se empeñara en demostrarnos que cada día que pasa es más parte del problema que de la solución.

Ayer, por enésima vez, le tocó al gobierno alanista mostrar su peor cara: la de esa bestia que bufa y escarba el piso antes de embestir.

Si el nacionalismo folclórico había hecho de las suyas con su pernoctada en pleno hemiciclo, viene encima el gobierno, disfrazado de Falange primoriverista, y expulsa por cuatro meses a los siete de la acampada.

¿Era el momento de bufalear?

¿No es que era el momento de dar una tregua y dialogar?

¿De qué Congreso “mancillado” hablan algunos tontos de capirote?

El Perú no se merece este gobierno, pero tampoco se merece esta oposición.

Vamos directamente, otra vez, al escenario que el Perú mejor conoce: al de la mutua negación, al del impase social. Vuelve Basadre, en suma, el siempre vivo Basadre, a recordarnos aquello del Estado empírico y el abismo social, las dos grandes taras de nuestra república desde su impuesta fundación.

En este duelo de turbas vamos a tener muy buenas fotos y grandes titulares, pero ninguna idea que intente llegar al centro del problema: cómo conciliar crecimiento y desarrollo, bonanza relativa y redistribución, éxito de la agroexportación y gasto público que amaine la deuda de infraestructura y servicios, mayores recursos y descentralización efectiva.

En vez de ideas, gruñidos. En vez de diálogo, autoritarismo. En vez de batalla de alternativas, retorno a las trincheras. Y en el caso del gobierno, en vez de grandeza la más pura provocación y en el peor de los momentos.

¿Es que no sabe García que alguna prensa extranjera nos señala ya como el “país modelo” que está a punto de sumergirse en una crisis de pronóstico reservado?

Eso por el lado de la prensa conservadora. Porque, por el lado de las ONG, las descalificaciones son de más grueso calibre.

Todo indica que, tras un periodo de reincidente “prosperidad falaz”, el Perú se encamina a una nueva confrontación surgida de otra quiebra del sistema de representación. Lo que demostrará que mantener una democracia sin partidos -o con sólo uno de ellos convertido en maquinaria electoral- es poco menos que imposible.

De esa confrontación quizá emerjan las dos pesadillas adversarias con las que sueñan miles de peruanos: o el golpe fascista y restaurador que ponga el orden de los viejos máuseres; o el movimiento popular, con base indígena, que repita la historia de Mahuad en Ecuador y el milagro electoral de Evo Morales en Bolivia.

El viejo jardín borgeano de los senderos que se bifurcan se nos aparecerá. El empecinamiento derechista de inmovilizar el acaparamiento de la riqueza y del poder -aun a costa de tener que fosilizarnos- y el sueño de una anarquía que todo lo purifique y que termine en una dictadura tan altruista como feroz, volverán a batallar. Con todas las armas a su alcance.

Porque, para ese momento, la política habrá sido jubilada por incompetente. Porque tanto la derecha como la izquierda marxista -Sendero lo demostró- han creído que el poder nace del fusil. Y porque la moderación y el autocontrol que piensa en los otros son adquisiciones de la cultura. Y la cultura es lo más ausente de nuestra pordiosera clase política.

jueves, 11 de junio de 2009

DERROTA POLÍTICA (Diario "La Primera" 11/06/09)

El gobierno ha suspendido por un tiempo indeterminado la vigencia de los decretos de urgencia 1090 y 1064.

Es una derrota política para el gobierno, una admisión explícita de su sangriento error, y una desilusión para el sanchecerrismo del siglo XXI, que lo que quería era un Marañón de sangre.

Es también una luz verde para el reinicio del diálogo. Un diálogo que tendrá que plantearse sobre bases nuevas, la primera de las cuales habrá de ser la del respeto por la intangibilidad de los territorios comunales y la consideración por las tradiciones y los derechos históricos de las tribus que pueblan el oriente peruano.

Es un paso atrás gubernamental que, casi de seguro, no habrá de satisfacer a los dirigentes más radicales del movimiento selvático, cautivos de una prédica que sólo admite victorias absolutas.

Y allí es donde los políticos de izquierda deberían de oponer serenidad a la furia y análisis al rechazo automático.

¿Se quería o no se quería la desactivación de esos decretos?

Pues se ha conseguido. Tiene el nombre de suspensión indefinida porque al adversario, tanto en la política como en el campo de batalla, hay que facilitarle la huida si huida es lo que quiere.

¿Que no se ha derogado el 1090?

En la práctica, está en desuso. Desde el punto de vista legal, ha sido archivado, retraído, desmantelado, a regañadientes engavetado.

Hay que ser muy obtuso para no entender que este un paso atrás de Alan García y de sus jaurías hortelanas, mineras y forestales.

Me sorprende, por eso, ver y escuchar a la bancada nacionalista encrespada como si nada hubiese pasado, obstinada en conservar invicta su indignación (como si la indignación pudiera ser un capital político que hay que guardar celosamente y no un pasaje que pueda conducir a soluciones).

Es como amar mucho más la cólera, y su teatralización mediática, que la razón y la política. Porque la razón nos impone admitir la realidad y la política no puede ser entendida como aquella pelea de perros rabiosos que García Márquez imaginó eterna y sin tregua en aquel libro dedicado al amor y a otros demonios.

Se comprende que muchos de esos congresistas nacionalistas se sientan especialmente culpables tras aquel desayuno prolongado que los retrasó hace una semana y que le permitió al Apra y a sus aliados seguir jugando con fuego.

Y es posiblemente esa culpa la que, ahora, alimenta el rigor mortis de su capacidad interpretativa.

Porque decir, como han dicho algunos de ellos, que “todo sigue igual” o que “el gobierno no ha querido escuchar” es apostar, irresponsablemente, por el enfrentamiento y la polarización.

¿Que la derogación debe ser una meta en el corto plazo? Es cierto. Pero el espectacular retroceso del gobierno de García podría ser perfectamente entendido como el primer paso de ese proceso.

Con huelgas de hambre plagadas de chocolatinas, con ese falso remedo nocturno de los métodos de Evo Morales, parte de la bancada nacionalista parece empeñada en un propósito de visos surrealistas: que a la tragedia siga la comedia y que a la matanza del viernes último se sume ahora el paro indefinido de la capacidad de pensar.

Quienes estuvimos en la lista de objetivos a abatir de Sendero y de víctimas a embestir del fujimorismo no podemos sino sentir una gran tristeza. Y es que asistir al eclipse de la política y al triunfo solar de las mutuas intolerancias, es tener que reconocer el virtual triunfo de la violencia como método y casi, se diría, como principio.

No estoy entre esos peruanos que alientan el vertido de sangre ajena.

miércoles, 10 de junio de 2009

RECETAS DE LA ABUELA (Diario "La Primera" 10/06/09)

La prensa neofascista tiene cada vez más influencia en el gobierno. Opiniones vertidas un martes en sus páginas se convierten muchas veces, al día siguiente, en la agenda del señor Alan García. Y no sólo en su agenda sino que también en sus adjetivos, sus desmanes y sus amenazas.

Esa prensa es experta en brindar coartadas güiquipédicas de todos los calibres.

¿Que los nativos de la selva protestan por leyes que no les consultaron y que el Congreso debió de derogar porque la subcomisión encargada de analizarlas así lo determinó?

Pues entonces citan el ejemplo de Chile con los mapuches. ¡Exterminio y represión! El genocidio del pueblo mapuche es uno de los capítulos más sórdidos del siglo XIX chileno. Y la actuación de la actual Agencia Nacional de Inteligencia en contra de personalidades como la cineasta y musicóloga Elena Varela demuestran que, en ese punto, la señora Bachelet rima políticamente con el señor Pinochet.

Otros propagandistas del ametrallamiento como solución, recetan la siguiente fórmula:

“Y que la carretera Tarapoto-Yurimaguas sea desalojada a como dé lugar, no importa el costo, para dar una señal clara de que en el Perú no es barato derramar la sangre de policías. Esta vez que vayan bien armados. Y a la primera piedra que les tiren, que respondan sin asco y con todo su poder de fuego”. (Uri Ben Schmuel, “La Razón”, edición de ayer. ¿Alguien mencionó Gaza?).

Otro representante de la derecha hemofágica había lamentado que los policías asesinados en la estación seis de bombeo del oleoducto no hubiesen vaciado las cacerinas de sus AKM sobre la multitud.

“Haces un “erizo circular” y metes mil balas en minutos. No te toca nadie. A unos carabineros chilenos o “marshalls” yanquis no los mataban tan mansamente, por Dios”, escribió este desperdiciado guionista de Sam Peckinpah (ignorando que ese crimen repugnante se produjo, precisamente, cuando los policías estaban ya desarmados y en condición de rehenes; a no ser que se esté reclamando por una “masacre preventiva”).

En resumen, la vieja y trémula derecha de toda la vida vuelve a exigir un baño de sangre y un ajuste de cuentas. O sea, la receta de la abuela, el purgante casero, la matazón que escarmienta: casi un aviso de la revista “Variedades” en contra de los incómodos piojos.

Y esa es la derecha que Alan García está escuchando y siguiendo. Como cuando Eudocio Ravines aconsejaba a Haya de la Torre delante de un cebichito.

¿Aceptará el Apra, como partido y no como furgón de Palacio, el triste papel de matar selváticos para que el TLC con los Estados Unidos haga click con el modelo?

Bueno, que Mauricio Múlder asuma su responsabilidad.

Al escribir estas líneas me confirman que el gobierno de Nicaragua ha concedido pleno asilo a Alberto Pizango.

No cabía otra cosa. No había cómo negarle a Pizango el asilo teniendo en cuenta que el presidente Alan García lo llamó, el sábado pasado y sin necesidad de investigación alguna, “delincuente”.

La responsabilidad de Pizango es moral y política. Y si judicializáramos el asunto –es sólo una hipótesis académica- el señor Pizango, en todo caso, es tan delincuente como el señor Alan García.

martes, 9 de junio de 2009

GARCÍA COMO PELIGRO (Diario "La Primera" 09/06/09)

La morralla del Apra salió a dar la cara ayer en una lamentable sesión de la Comisión de Defensa Nacional.

Pocas veces he escuchado tamaña cantidad de imbecilidades. Y pocas veces se ha visto tan concertada alianza de débiles mentales.

A ese coro de ceniza se sumó, por supuesto, la irremediable señorita Lourdes Alcorta, empeñada siempre en ser tanto ordinaria como fascista.

“Váyanse a vivir a Venezuela”, les gritó la irremediable señorita Alcorta a quienes alcanzaron a protestar por su discurso de sargenta canuta. Demostró así que podría ser la canciller de un gobierno presidido por el cura Romaña.

Mientras ella hablaba, en RPP gruñía la doctora Hildebrandt, especialista en victorias sin sobrevivientes. ¿Su mensaje? ¡Mano dura!

Horas antes, en un ataque radicalmente psicopático, el presidente de la República había alentado el enfrentamiento fratricida comparando a los policías asesinados en Bagua con los peruanos que defendieron –como él jamás lo haría- el morro de Arica en la infame Guerra del Pacífico.

¿Es que García está convencido de que los aguarunas-huambisas son chilenos que invaden nuestro territorio y libran una guerra de rapiña? ¿A estos delirios está llegando?

García tenía ayer voz de Duce, ademanes de matón, mensaje de irresponsable, regodeo de “general victorioso” (en el mejor estilo de Hermoza Ríos).

Daba vergüenza el presidente de la República.

Pero daba más vergüenza la Comisión de Defensa apagando las luces para que todos vieran “la prueba decisiva” que demostraría la intromisión del Partido Nacionalista –y por ende de Venezuela, Bolivia y hasta Ecuador- en el asunto de la selva alzada.

Y se apagaron las luces y apareció, rescatada del harén periodístico de Montesinos y de las oficinas del señor Schutz padre, la señora Mónica Delta.

“Vean ustedes qué congresistas alentaban a los nativos”, dijo la señora Delta disfrazada de Cecilia Valenzuela y alertando al país desde el canal del ciudadano israelí (y deudor nativo de la SUNAT por 54 millones de soles) Baruch Ivcher Bronstein.

Y, en efecto, una voz de reportera urgida salió de las tinieblas para decir que ahora sí los televidentes tendrían ante sí la pieza que faltaba.

¿Y cuál era esa pieza?

Pues que cuatro congresistas del Partido Nacionalista estaban en la selva, en una asamblea comunal, alentando a los huelguistas, adhiriéndose a su pliego peticionario y, en suma, haciendo la clase de política que la Constitución les permite, la ley de partidos no les veta y el sentido común no les puede prohibir.

Para decepción de la resurrecta señora Mónica Delta y de la muy recia señorita Alcorta, no se escuchó a ninguno de esos congresistas nacionalistas instigar a la violencia, recomendar la matanza de policías o plantear que la negociación con el gobierno era imposible.

Y, sin embargo, la morralla del Apra y todas las Alcortas del regimiento siguieron hablando, al igual que García, de conspiraciones imaginarias y designios de potencias extranjeras.

Rodeado por la muerte –una acompañante habitual de su carrera política-, García demostró ayer, con palabras incendiarias, que no ha aprendido nada y que aspira a más “sangre purificadora”.

Hay que decirlo con todas sus letras: este señor García ya empieza a ser un riesgo para la seguridad del país y la estabilidad democrática.

Cree García que ha triunfado porque el país ha perdido, del modo más atroz y en manos de criminales sin discusión, a 25 policías.

No, señor García. No hay triunfo alguno. Hay horror y hay repudio. Horror por lo visto y sucedido, repudio por el modo en que usted trata de evadir su responsabilidad. Hay problemas cuya difícil solución exige la lucidez que usted ha perdido, la serenidad que le está negada y la grandeza a la que renunció desde que se hizo malamente rico.

No es posible seguir callando.

Si el Apra no disciplina a García con el mensaje centrista que le viene de la doctrina y de lo menos tóxico de su pasado, García seguirá derrapando y tomando decisiones que terminarán en nuevos baños de sangre. Que no se queje el Apra de un país ingobernable si permite que García, como lo recordó ayer Víctor Andrés García Belaunde, prevalezca en su intento de vender –ni siquiera concesionar- la selva.

El asesinato vil de los policías no deslegitima la demanda de nuestros selváticos. Ni convierte los decretos de urgencia de García en buenos para el país. Ni oculta la incompetencia de los mandos policiales y la ineptitud, sin vergüenza ni sintaxis, de Yehude Simon.

Que García se entere: no va a salirse esta vez con la suya.

sábado, 6 de junio de 2009

LA ORDEN VINO DE ARRIBA (Diario "La Primera" 06/06/09)

Ahora estarán frotándose las manos los que pedían sangre y fuego y restablecimiento del orden.

Para los pobres –incluidos los policías usados como carne de cañón- el “restablecimiento del orden” consiste en plomo a discreción y muerte difusa.

En el Congreso también debiera haber algunos arrepentimientos.

El de Velásquez Quesquén, por ejemplo, operador rastrero de los designios presidenciales dirigidos a imponer los decretos de urgencia que la Defensoría del Pueblo ya había considerado inconstitucionales.

¿Qué interés puede estar tan por encima del diálogo y la paz?

El interés de lo que John Dos Passos llamó “The big money”, título de su inmortal novela sobre ese capitalismo que todo lo devora.

¿Y por qué no funcionó la llamada Mesa de Diálogo presidida por el muy incompetente Yehude Simon?

Porque hubo mala fe de ambas partes. Tanto de Simon, encerrado en la loseta que García le ha puesto como destino y escenario, como de Alberto Pizango, ese misterio pétreo que no sabe de matices sino de victorias maximalistas.

Los irresponsables congresistas nacionalistas, que prefirieron un desayuno lento antes que estar a tiempo a la hora del debate, también han puesto su cuota.

Y el Apra, convertida en maquinaria presidencial y despojada de toda entidad partidaria, ha hecho lo suyo.

Al momento de escribir estas líneas ignoro, como todo el Perú, cuántos civiles han sido asesinados por las fuerzas del orden y cuántos cadáveres han sido ocultados o quemados al amparo del toque de queda.

Lo que sí sé es que once policías han caído cumpliendo la orden de despejar una carretera tomada hace demasiados días.

Y a mí que no me vengan con que hay muertes desdeñables ni cadáveres de segunda clase. Esos once policías son funcionarios públicos que han sido asesinados. Y lo lamento y esas muertes me duelen.

Pero el paro de la selva, desatendido por el gobierno, era y es un paro político. Y en la selva los llamados “indígenas” –los que estuvieron antes que nosotros, cuando el Perú era una inmensa arboleda y algunos puñados de cazadores- están hartos de Lima, del gobierno, del Estado, de la autoridad.

Nada justifica el asesinato de los policías. Pero nada atenúa la responsabilidad de Alan García de haber dado la orden de “limpiar el puente y la carretera” justo 24 horas después de que el Congreso, sometido a sus órdenes, se burlara de la selva postergando el debate del decreto de urgencia 1090.

Quiso el Congreso, en provocación extrema, que el decreto 1090, ya señalado como inconstitucional por la propia Comisión de Constitución, no fuese derogado, como correspondía, sino derivado a la agenda de la Mesa del Diálogo. Y la Mesa del Diálogo había dejado de existir.

De modo que esa burla se convirtió en furia amazónica, en clamor exacerbado y en grito de guerra.

Yehude Simon, a pesar de su aciago papel, no puede cargar con todas las culpas. El responsable de esta tragedia se llama Alan García.

Es el mismo Alan García fuera de sí que alguna vez ordenó la matanza de los penales. El mismo Alan García que traicionó en paquete sus promesas electorales y gobernó sentándose a la diestra de Lourdes Flores.

Pedir la renuncia de Yehude Simon es fácil. Responsabilizar únicamente a Mercedes Cabanillas es un gesto insuficiente y radicalmente injusto.

Quien exigió que la autoridad se impusiese acribillando a quien fuera necesario es Alan García. Y la primicia la dio el diario “Correo” hace unos días. En efecto, en su sección de datos breves “Correo”, informado sin duda desde Palacio, festejó el hecho de que, en una sesión de gabinete, la ministra Cabanillas fuera amonestada “casi a gritos” por su “debilidad” en el caso del paro selvático.

Muy bien. Lo que se llamaba, desde la impaciencia presidencial, “debilidad” era prudencia y humanidad. Lo que García ha vuelto a imponer es su estilo. Su ensangrentado estilo.

La ministra Cabanillas debería renunciar. Yehude Simon debería apartarse. García tendría que quedarse con sus incondicionales.

Azuzar a la población es irresponsable y, en el fondo, criminal. Si la oposición existiese de un modo menos inorgánico, tendría que apostar por la derogatoria inmediata de los decretos venales de García, la restauración del diálogo y la demanda del enjuiciamiento de todos –repito: de todos- los culpables.

En la historia de la injusticia peruana, ¿a cuántos lutos nos someteremos antes de admitir que cuando el orden significa matanza y desvarío es que el orden no vale la pena? ¿No ha escuchado García la frase aquella de que la nobleza consiste en tener la fuerza para no tener que emplearla?

viernes, 5 de junio de 2009

CONFIRMADO: FUE GARCÍA (Diario "La Primera" 05/06/09)

Por si había alguna duda, “Caretas”, una revista que suele tener información privilegiada, la ha despejado. La revista que hoy dirige Marco Zileri apunta, con todo el énfasis que da el hecho de estar contando lo que viene de fuente insospechable, lo siguiente:

“UNA SEMANA ANTES, el martes 26 de mayo, la dirección política del Apra se reunió en Palacio de Gobierno con el presidente Alan García. La pica fue puesta en Flandes con una pregunta formulada en muchas bocas: ¿Qué significaba que los herederos de Ernesto Schütz recuperaran Panamericana Televisión?”

¡Ajá! ¡El Apra en pleno y en Palacio maquinando qué hacer frente a un proceso judicial que estaba en su último tramo! ¿Maquinando con quién, ah? Lo que “Caretas” no dice es que los mandamases del Apra fueron a Palacio a solicitud del doctor Alan García, presidente constitucional de la República.

Pero “Caretas” añade más sabor y acuarela a su crónica:

“DURANTE EL CONCLAVE EN PALACIO, el Presidente de la República dejó en claro su desacuerdo con que los Schütz volvieran a controlar los predios de Santa Beatriz... El gobierno se encontraba en una difícil encrucijada...”

¡Qué enorme dilema! ¿Cómo pasar encima de la ley con un cargador frontal sin que nadie lo advirtiera? ¿Cómo burlar el orden legal y, de paso, sacarle las castañas del fuego a un empresario hampón y servicial (tan servicial y hampón como el Schütz del maletín) y no morir en el intento? Porque en estos tiempos de periodistas ilustres que proponen la alternativa de pisotear la ley, hay, sin embargo, un mínimo de formas que cumplir.

“Caretas” nos sigue deleitando:

“En Palacio hicieron sumas y restas, políticamente hablando. El viernes, el superintendente de la SUNAT, Manuel Velarde, se reunió con el presidente García. El mismo día, el juez del duodécimo Juzgado Civil, Jorge Pajuelo Cabanillas, levantó la medida cautelar que entregó a Delgado Parker la administración del canal hace poco más de seis años. Al día siguiente, el mandatario dijo en su conferencia de prensa que le pidió a la SUNAT un “informe real y detallado de la deuda tributaria total de Panamericana”.

Todo claro. Todo expuesto. Todo quizá involuntariamente dicho en este parte de batalla de “Caretas”. La secuencia es un guión policial impecable:

1) Se reúnen los dirigentes del Apra en Palacio de Gobierno para discutir el tema de Panamericana Televisión.

2) Se decide “impedir” que Panamericana regrese a su antigua administración “a cualquier costo”.

3) El “autónomo” jefe de la Sunat, Manuel Velarde, acude al día siguiente a Palacio de Gobierno a recibir instrucciones.

4) El Presidente, un día después, habla de la SUNAT y de la deuda que Panamericana le tiene y añade que “ese dinero es de todos los peruanos”. Mismo Orson Welles del zapallal, crea así la atmósfera necesaria para la invasión marciana.

5) Dos días después, el “autónomo” jefe de la Sunat entra a Panamericana y se apodera del canal. Un pobre hombre, varias veces empleado por Genaro Delgado Parker para distintos menesteres, da la cara como testa de García. Se llama Alberto Cabello. Lo han convencido de que no pasará nada.

6) La reacción de parte del periodismo y de algunos políticos obligan al gobierno a que retroceda, a Cabello a que renuncie, a la “autónoma” SUNAT a tragarse el sapo de la indignidad (nunca Velarde fue más pobre diablo que anunciando su pasito al costado) y a los parlamentarios apristas que se quemaron defendiendo lo indefendible a desaparecer de la escena.

¿Qué hará la oposición ante tamaña confirmación de los hechos? ¿Qué hará el Congreso? ¿Y qué dirán ahora los periódicos que tienen intereses televisivos y se han pronunciado de un modo tan tibio?

Pero el gobierno ha perdido una batalla y no la guerra. No se trata de impedir que los Schütz regresen a Panamericana (este es un gobierno que protegió a Genaro Delgado, encubre tributariamente a Ivcher y se hace de la vista gorda con el mafioso Ángel González). Se trata de tomar el Canal 5. Y ahora será Indecopi el que reciba presiones, llamadas de Palacio, mediaciones turbias.

Y detrás de esto no sólo estarán García y sus cajeros. Hay otros líderes apristas -con juego propio y aspiraciones presidenciales- que están haciendo lo suyo y entusiasmando a los Cananes de esta hora. Que se cuiden los trabajadores porque ellos pueden ser los próximos timados.

Panamericana, la otrora “gran cadena peruana”, se ha convertido en una pera en dulce. Con mermelada encima.

jueves, 4 de junio de 2009

LOS IDIOTAS (Diario "La Primera" 04/06/09)

Qué miseria tener que escribir todos los días de política.

Qué sarta de mentiras y de impostores.

Cuánta engañifa. Cuántos sapos tragados. Cuántas noches de iguana.

Qué débil la inteligencia, qué poderosa la teatralidad, qué chusco el disparate.

No entiendo por qué no se callan si no tienen nada que decir.

Un año de transcripciones del Congreso no vale una página de “Duque”, la novela en la que José Diez Canseco describe, con tintas cargadas, la clase social de la que tuvo que huir para ser y de la que renegó para no ser como ellos.

Diez años de discursos en el hemiciclo no valen un cuadro de Tilsa, un cuento de Ribeyro, una travesura alada de Eguren, un disco de Lola Odiaga dándole a su clavecín bien temperado.

Sólo el arte podrá salvar a este país en el que la vulgaridad se ha convertido en virtud.

El día en el que los periódicos le dediquen más páginas a la cultura que a la política, ese día será uno de liberación y refundación.

Porque estamos secuestrados por los idiotas.

Los idiotas que deciden de qué van los noticieros de la tele.

Los idiotas que trazan la ruta y la agenda de la política.

Los idiotas que creen que la prensa la deben de escribir los que no saben escribir y que las universidades las deben regir los oculistas.

Nunca han tenido más poder los idiotas. Sólo los forajidos compiten con los idiotas. Y no hay clase más dominante que la de los idiotas forajidos.

Mientras tanto, los investigadores de la ciencia no tienen dónde caerse muertos, la Biblioteca la dirige un adulón, el INC es una momia, los poetas no tienen editores, los nuevos novelistas deben pasar por “Sic” para sobrevivir y cualquier brillo ha sido desterrado de los periódicos.

Es más: todo brillo ha sido prohibido y la trinchera norte de los opacos ha tomado el poder. Esto es el Mayo-68 de la opacidad.

Todo cambiará el día en que encendamos la tele y escuchemos un conversatorio sobre Garcilaso y abramos un periódico y hallemos seis páginas dedicadas a César Moro y sintonicemos una radio para oír un debate en torno al Protocolo de Kyoto.

¿Que eso aburre?

Pues pueblo que no se esfuerza ni se aburre un poco en el esfuerzo termina creyendo que Magaly Medina tiene importancia.

Es imprescindible aburrirse. Es del todo necesario ampliarnos, renacer, fatigarnos.

De lo contrario puedes aparecer, con cara de idiota, en alguna página de Sociales.

Desconfío de la gente que no se aburre.

Esa es la gente que optará por lo fácil.

Y lo fácil es ser idiota.

Un idiota feliz.

miércoles, 3 de junio de 2009

LA ÚLTIMAS HORAS DE GENARO (Diario "La Primera" 03/06/09)

El señor Enrique Cornejo, uno de los cajeros del doctor García, ha dicho que la libertad de expresión “está garantizada en Panamericana TV”.

Es como cuando decía que en el Instituto de Comercio Exterior –que él dirigía- no se robaba ni se exigía coimas por el tráfico de los dólares MUC.

Cornejo, que tendría que haber pasado por la justicia penal si el Perú fuera un país en serio, no ha hecho sino confirmar que el “operativo Canal 5” nació en las sentinas del palacio de gobierno. Nadie como Cornejo, secuaz hasta la médula, para hablar en nombre de García.

Los hechos, desde luego, desmienten a Cornejo.

Y no sólo porque hayan despedido al equipo de “Panorama” sino por el clima tóxico en el que esa maniobra se ha producido.

El domingo 31 de mayo debió salir en “Panorama” un reportaje de once minutos que César Hildebrandt Chávez había dedicado a los 60 años del doctor Alan García.

No se trataba sólo de una de esas “apretadas biografías” que la prensa suele armar con motivo de un cumpleaños importante sino de un recorrido, entre irónico y travieso, por esa vida de sucesivas resurrecciones que el doctor García ha vivido para disfrute de su familia y de algunos de sus más cercanos colaboradores.

Hildebrandt Chávez entrevistó a Carlín, a Javier Diez Canseco, a Ricardo Vega Llona, a Pocho Tantaleán y a Augusto Álvarez Rodrich para que hablaran de García. No se trataba, como se ve, de una portátil del entusiasmo pero tampoco de un aquelarre antialanista.

El reportaje fue entregado tarde. Tan cerca de la hora de emisión del programa, que Pablo O’Obrien, el director de “Panorama”, consideró que era mejor no sacarlo. Alguien, en el control maestro, habló de “problemas con el audio”, pero ese pretexto fue después descartado.

Todo indica que O’Brien habló del reportaje con Genaro Delgado Parker. El asunto es que a Genaro se le pararon los pelos cuando lo vio. Y, por supuesto, lo vetó. No era dable permitir que un malhadado recorderis biográfico frustrara las negociaciones que llevaba a cabo con García.

O’Brien no le dijo nada del veto a Hildebrandt Chávez. Lo único que Hildebrandt Chávez supo es que a Genaro se le ocurrió que si la nota salía debía figurar el siguiente crédito cada vez que apareciera Javier Diez Canseco: “Ex congresista comunista, 0,5% de los votos”.

Como nadie le dijo nada ni directa ni indirectamente, aunque los rumores crecían como las habichuelas mágicas, Hildebrandt Chávez se presentó el domingo 1 de junio, a eso de las 6 de la tarde, a las oficinas de “Panorama”. Llevaba el reportaje sobre los 60 años de García, que se había llevado para hacerle unos retoques sin importancia, y otra nota, ajena al tema, que acababa de editar en su casa.

Antes de que entrara al despacho de “Panorama”, escuchó la voz de Genaro Delgado Parker llamándolo. “Necesito hablar contigo”, le dijo.

Genaro lo llevó hasta su oficina y empezó un circunloquio de cientos de kilómetros y por lo menos un par de siglos. Su monólogo lo llevó a hacer comentarios sobre las tensiones con Chile, la tragedia de la Guerra del Pacífico, el problema de Tiwinza y la paz con el Ecuador.

En esa “conversación”, que apenas permitía alguna fugaz acotación, no faltaron, por supuesto, los recuerdos de la época de Velasco, la creación de Telecentro, el exilio en Buenos Aires y Puerto Rico y, de nuevo, el armamentismo chileno tan preocupante.

Hildebrandt Chávez no sabía qué hacer ante ese viejo que aspiraba a que la historia hablara por su boca. Y eran veinte para las siete de la noche y Genaro seguía abriendo los tesoros de su memoria (aunque ocultando lo mejor de sus botines y el frasco con cabezas reducidas que debe de guardar en alguna parte).

Al final, tras de ciertas frases confusas y un poco de nerviosismo, saltó la liebre. Genaro le dijo a Hildebrandt que él (Genaro) era el verdadero Editor General de Panamericana, que debajo de él (y sólo debajo de él) estaban los directores de cada programa periodístico y que él, como Editor General, y en nombre de esas funciones, a las que jamás había renunciado, podía vetar y vetaba cualquier noticia, reportaje o entrevista que llevaran el sello del Canal. Así de contundente.

Hildebrandt Chávez terminó de escuchar eso y le dijo a Genaro que ya era muy tarde, que faltaban diez minutos para las 7 de la noche y que tenía que entregar su material.

El especial sobre el García sexagenario no salió al aire, por supuesto. Después del programa, el equipo de “Panorama” se reunió y allí Hildebrandt Chávez anunció su renuncia. Todos, incluyendo O’Brien, lo lamentaron. Nadie, sin embargo, lo imitó. O’Brien, que aspiraba a ser una versión remozada de Carlos Paz Cafferata, se sentía seguro. Y lo que quedaba del equipo, también.

Al día siguiente ocurrió lo de García tomando el Canal a través de su Sunat. Hildebrandt Chávez llamó por teléfono a O’Brien a eso de las 4 de la tarde para pedirle que encendiera Canal N. O’Brien pareció quedar en shock. Pero todavía se sentía seguro.

Ayer, sin embargo, a la 1.30 p.m., el nada profético O’Brien fue recibido en la puerta de Panamericana con una carta de despido colectivo. La firmaba, con fecha antelada, Genaro Delgado Parker a nombre de Panamericana Contenidos y hablaba, en el peor estilo genarista, de “razones de rating”.

La verdad es que en el asunto del rating el nuevo elenco había hecho todo lo posible en un Canal que tiene la credibilidad en el suelo y los equipos en ruinas. Pero Genaro no puede dejar de poner su sello en cada despedida.

Hildebrandt Chávez había hecho una propuesta que O’Brien había aceptado delante de los demás reporteros. Esa propuesta era hacer, por fin, una nota a fondo sobre la matanza del Frontón.

Ahora es dable pensar que esa información, dada presumiblemente por O’Brien a Genaro en una de esas conversaciones sonsacadoras con las que el administrador judicial de Canal 5 martirizaba al director de “Panorama”, aceleró su caída y la de todo el equipo.

De tal modo que don Genaro “limpió” el Canal antes de entregárselo a García. Eso facilitará el trabajo de cualquier Valenzuela que se haga cargo y de cualquier Chang o Garrido Lecca que se haga con el Canal. ¿O será la Universidad San Martín?

Pero si Genaro “limpió” el Canal de reporteros peligrosos, la huella de su propia mugre llega hasta el Código Penal.

En el lado de Ernesto Schutz Freundt, el hijo que tuvo que renegar de su impresentable padre, se esperaba que se emitiese la resolución con la que terminará, desde el punto de vista de la judicatura, todo este enredo.

Esa resolución provendrá del despacho de la jueza Ana Lucía Campos Flores, del segundo juzgado civil del Cono Norte, y ordenará, sencillamente, que Panamericana vuelva a manos del directorio que interpuso la demanda original.

Como el servil Cabello es una figura administrativa, como no hay ninguna resolución judicial que lo haya nombrado y como su papel de cobrador de la Sunat sólo le da derecho a vigilar pagos pero no a gestionar, a la hora en que esa resolución entre en vigencia veremos hasta dónde está dispuesto a llegar el hampa aprista.

No sólo eso. El abogado Mario Mori Castro preparaba ayer unos papeles que pueden hacer historia. Serán una demanda penal y otra civil en contra de la Sunat, en contra del Poder Judicial y en contra de Genaro Delgado Parker.

A la Sunat se la denunciará por omisión de funciones y complicidad en el fraude tributario sistemático y prolongado que encubrió a lo largo de estos últimos seis años.

Al Poder Judicial se le planteará una denuncia por haber acogido el carrusel de amparos y tretas varias con el que Genaro pudo quedarse seis años saqueando la empresa que debía custodiar.

Y a Genaro Delgado Parker se le enjuiciará por su responsabilidad protagónica en la quiebra de Panamericana y en la apropiación ilícita de impuestos ya cobrados (el IGV, por ejemplo), aportaciones sociales (las CTS) y montos indemnizatorios y beneficios que llevan años de espera.

Y esta vez Genaro no podrá refugiarse ni en su edad ni en la prescripción. Porque las penas que le esperan son lo suficientemente severas como para que los atenuantes de la senectud o de la fecha en que se produjeron los delitos no sean tomados en cuenta.

Además, el gran problema que se le viene a Genaro es que, según la ley procesal penal, él ha sido, como “administrador judicial”, un eventual funcionario público.

En efecto, según las leyes vigentes quien ejerce la administración judicial de un bien se convierte en “órgano de auxilio judicial”. Y eso, según el doctor Mori, es suficiente como para acusar a Delgado Parker del delito de peculado.

Para proteger a Genaro y eximirlo de su futuro carcelario García va a tener que jugar con todas las cartas marcadas y con una Uzi sobre la mesa. Como le gusta. “Gamboa” va a ser agua de malvas.

martes, 2 de junio de 2009

UN CANALAZO (Diario "La Primera" 02/06/09)

García no necesita arrebatar licencias ni cancelar concesiones. Le basta la falta de escrúpulos y la Sunat, su banda de saqueadores propia, para hacerse con un canal de televisión.

El operativo de ayer ha sido al más puro estilo chavista. Veremos si el gran novelista que se enfrenta al protodictador boliviariano dice algo al respecto.

Examinemos el asunto. Hace años que Panamericana Televisión, con Genaro a la cabeza, le debía a la Sunat decenas de millones de soles. He sido de los pocos que, tercamente, ha exhibido, en la TV y en cuanto foro me ha tocado hablar, los documentos respectivos.

Genaro debía y debía y la Sunat no cobraba. No cobraba porque no tenía la orden de García. Y porque Panamericana era el bazar noticioso del Apra y la megafonía de ese silencio que al gobierno aprista le agrada tanto.

La Sunat ha podido embargar a Genaro hace cuatro años, cuando su deuda ya sobrepasaba los 40 millones de soles. O en enero del 2009, cuando ya estaba en los 104 millones.

Pero no lo hacía porque Genaro seguía “ganando” en ese poder judicial en el que se movía como piraña en agua sucia. Cautelar tras cautelar, juez tras juez, volando del cono norte a una sala civil previamente aceitada, Genaro producía amparos como si fueran telenovelas de clase B.

Y por eso es que la Sunat no lo embargaba. Porque si lo embargaba, lo quebraba. Y el asunto era que Genaro tenía que seguir administrando el Canal 5. Porque con él y con su rabo de paja kilométrico, García se aseguraba un contenido piadoso, mentiroso o resbaloso (marque usted la X).

¿Por qué ha esperado la Sunat hasta el lunes 1 de junio del 2009?

Porque el viernes 29 de mayo, el decimo-segundo juzgado civil había terminado con la administración de Genaro Delgado Parker. Y era inminente el retorno a la situación previa al 2003, el año en el que Genaro, alegando que el Canal estaba en manos corruptas, entró al Canal para “administrarlo judicialmente”.

Seis años ha durado esa “administración judicial”. Durante este sexenio, Genaro ha quebrado y saqueado la empresa que originalmente fundara. Y ahora, previo trato bajo la mesa, se va tranquilo a su casa. Le deja el Canal a García (o sea a la Sunat) y a los señores Roque Benavides, compañero de pachanga y de impuestos no cobrados, Pablo Cateriano, lobista de almas tomar, y Alberto Cabello, de quien podría decirse, robándole palabras a Vallejo, que es lóbrego mamífero y se peina.

Los tres, juntos y revueltos en el caldo de Sunat que se ha cocinado en Palacio, son el nuevo banquete de García. Con ellos está virtualmente garantizado el retorno, por lo más empinado de sus altas cualidades, de Chichi Valenzuela, archiamiga de Roque Benavides y publicista del presidente de la República.

Lo más grave de todo esto es que el zarpazo de ayer invade los fueros del poder judicial y se interpone, de un modo legicida, en medio de un proceso que ha durado seis largos años y había sido resuelto nada menos que en la Corte Suprema.

Si García amase la ley podía haber esperado el cese de la gestión de Delgado Parker, la transferencia en orden a la administración señalada por los jueces y, luego, la intervención de la Sunat. Eso habría sido burdo y apenas legal. Lo de ayer ha sido chusco y repulsivo.

La pregunta es ahora por qué la Sunat no embarga y administra a Frecuencia Latina, que le debe 54 millones de soles que se niega a pagar desde hace más de cinco años.

No lo hará porque Frecuencia Latina ya está alineada con el fujimorismo, aliado penal de García. Y porque esto no es un asunto de impuestos sino de conveniencia política.

Conozco muy bien al flamante administrador Alberto Cabello. Fue el gerente que me dijo, en su oficina de Canal 2, que me rescindían el contrato por no “estar afiatado” con el resto de los programas periodísticos de la emisora. Y sólo porque me negué a la idea de integrarme al coro ultraconservador que, en enero del 2006, empezaba a ser unánime en la televisión “del sistema”.

Cabello es un operador eficaz de quien sea. En este caso, para pena de su biografía, lo será de Nava y Chirito, de García y de Nores, de Cornejo y de Kouri, de Ventanilla y los Rodríguez Banda.

Cuando América TV entró en insolvencia y se sometió a un proceso concursal, también le debía millones de soles a la SUNAT. Fueron, sin embargo, los diarios “El Comercio” y “La República” los que se hicieron dueños del canal. En el peor de los casos, esa habría sido una salida bastante menos mafiosa que la elegida por García.

Y si el apellido Schutz está manchado –y lo está- y no era dable que Panamericana pasara de Carita a Tirifilo, ¿por qué entonces el gobierno de García no licitó esa licencia? ¿Por qué no se la retiró a Genaro, visitador de Montesinos y solicitante de favores en la salita del SIN?

Quizá no lo hizo porque nadie podía garantizar, ciento por ciento, a qué manos iría a parar Canal 5 tras una puja limpia y convenientemente supervisada por algún organismo neutral.

Si los Schutz no huelen a rosas sino a maletín de deportes y a avaricia sudada y a suizo bamba, ¿a qué huele lo perpetrado ayer?

Huele a García. Recordando a Tennessee Williams: huele a mendacidad. A fajo metido en el sobaco. Huele otra vez a “canalazo” comprado entre sombras.